Cinefília

El ojo del gato (V. 2.0)


( Esta es la versión de texto del más reciente video de Dark Paladin X )

Hola, bienvenidos.

En unos de tantos fines de semana me encontraba “deambulando” por un conocido portal de videos, haciendo caso omiso de mis obligaciones, y vino a mi mente el recuerdo de una pequeña colección de historias que marcaron mi infancia. Seguramente no soy el único y millones de personas también la recordarán: “El Ojo del Gato” (Stephen King’s: Cat’s Eye).

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Las 7 vidas de la nostalgia.

El pasado fin de semana me encontraba “deambulando” por un conocidísimo portal de videos, haciendo caso omiso de mis obligaciones, y vino a mi mente el recuerdo de una película que ha dejado su marca en mi y seguramente en millones de personas alrededor del mundo: “El Ojo del Gato” (Stephen King’s: Cat’s Eye).

Si mi memoria no me falla, la última vez que ví dicha película fue hace poco más de 12 años, y sin embargo la recordaba de manera muy clara. En alguna ocasión he comentado con mis conocidos, el gran aprecio que tengo por esta obra del llamado “Séptimo Arte“, y por el autor de la misma: Stephen King (A quien sus cuates conocemos afectuosamente como: “El Maestro del Terror“).

En “El Ojo del Gato” Stephen King nos cuenta tres historias, pero no paralelas y convergentes como se ha vuelto moda últimamente, sino secuenciales, es decir, una trás otra, y en estas tres historias hay un elemento común: El Gato. Nuestro personaje principal se encuentra paseando tranquilamente por un callejón cuando de repente se topa de frente, de hecho nariz con nariz, con un perro, su enemigo ancestral. Como consecuencia de este feliz encuentro tenemos a nuestro felino amigo huyendo para salvar su vida, pues el brillante perro agrede al gato sin mediar provocación alguna.

Durante su huida el gato sube a un camión de transporte de carga, que lo salva y lo lleva lejos de las fauces de su agresor. Al llegar el camión a su destino, nuevamente podemos ver a nuestro protagonista quien desembarca y sale huyendo despavorido. Durante su huída llega hasta una esquina cualquiera de la ciudad de Nueva York, donde encuentra un aparador que exhibe todo tipo de ropa, él por supuesto no pretende comprar ninguna de las prendas puestas a la venta, sin embargo no aparta la vista pues ocurre algo curioso: Un Maniquí comienza a hablar y le pide desesperadamente ayuda.

El maniquí permanece inmóvil pero es posible observar a una niña pequeña, no mayor de 8 o 9 años, que se comunica con el gato y de manera desesperada le solicita ayuda, pues al parecer hay algo tratando de localizarla para hacerle daño, y el único ser capaz de salvar a la pequeña es El Gato. Desafortunadamente mientras nuestro héroe se encuentra distraido, un simio lo levanta y enjaula para llevarlo a un establecimiento cercano, donde finalmente comenzarán sus aventuras en busca de la pequeña a quien debe salvar.

Esta película es, como ya he mencionado, una de mis grandes favoritas; fue estrenada en el año de 1985 y hasta donde tengo entendido marcó a toda una generación. El villano de la película, un Troll, ha sido parte de las pesadillas no solo de la protagonista de esta película, sino de miles de niños/jóvenes en todo el mundo. La idea de que un ser mágico y diabólico se esconda debajo de la cama para tratar de robar nuestro aliento y nuestra alma, es un temor muy antigüo para el ser humano.

Stephen King suele tener una gran habilidad para lograr sorprender, y en ocasiones aterrorizar, mediante la utilización de situaciones extremadamente comúnes y cotidianas de la vida del ser humano. Durante los primeros 2/3 de la película, desarrolla el suspenso mediante la adicción, primero a una droga (El Cigarro) y luego a una actividad (Las Apuestas). En el primero de los casos, El Gato es simplemente un personaje circunstancial, está allí por error y su importancia es marginal; en el segundo cobra más reelevancia, pues es fundamental para el “buen” término de esta parte de la historia.

Por supuesto es en el último tercio de la película donde El Gato finalmente adquiere una importancia capital, donde se hace uso de un temor tan antigüo como el tiempo mismo y donde se presenta a un ser que como ya mencioné ha trascendido el tiempo y ha provocado temor en varias generaciones, aún hoy en día.

Musicalizada por uno de los grandes compositores de la música Hollywoodense (Alan Silvestri, quien también ha compuesto las bandas sonoras de “Volver al Futuro” y “Predator” entre otras), Protagonizada por un gato atigrado (llamado “General”, al menos en la pelicula), por una jóven y radiante Drew Barrimore, además de la actuación especial de James Woods, y por supuesto teniendo en cuenta que es un guión original de mi amigo personal Stephen King, “El Ojo del Gato” es un gran clásico de la década de los 80’s y de la historia del cine, una película altamente recomendable, que quizá también sea responsable en parte del gran afecto que me siguen inspirando los gatos hoy en día.

Así que, vayan a su sitio de videos favorito, búsquenla y disfrútenla, antes de que los grandes estudios hollywoodenses decidan que se están violando sus “Derechos de Autor” y sea retirada de la WEB. Espero la disfruten tanto como yo,  les presento el “trailer” de esta película, nos veremos en una próxima ocasión.

PD: Como siempre les agradezco los minutos de su tiempo invertidos en leer este alucine y les recuerdo que los elementos multimedia que aquí se han presentado son propiedad de sus respectivos autores.

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