Cinefília

Star Wars: Recuerdos de una experiencia personal.

“Hace mucho tiempo, en una galaxia muy muy lejana…”

Así comenzaba, en el año de 1977, una pequeña e insignificante película llamada: “Star Wars: Episode IV – A New Hope“, escrita y dirigida por George Lucas. Yo aún no había nacido entonces, pero millones de personas alrededor del mundo asistieron a las salas de cine a ser parte del inicio de un fenómeno que marcaría a varias generaciones desde entonces.

En 1980 tendríamos su secuela: “Star Wars: Episode V – The Empire Strikes Back“, escrita por Leigh Brackett y Lawrence Kasdan (Basados en la historia original de George Lucas) y dirigida por Irvin Kershner. Finalmente, en 1983 se estreno la tercera y “última” parte bajo el nombre de: “Star Wars: Episode VI – Return of the Jedi“, escrita por Lawrence Kasdan y George Lucas (Basados en la historia original de George Lucas) y dirigida por Richard Marquand. (Con información de IMDb).

Hay incontables escritos, audios y videos dedicados a analizar, alabar o destruir esta franquicia, que sin duda revolucionó la indústria del cine, y poco más puedo yo agregar al interminable debate, pero me propongo compartir con ustedes algo un poco más personal al respecto. Cuando se estrenó el último episodio de la trilogía original yo apenas contaba con poco más de un año de vida; y no fue sino hasta 1988 que supe de la existencia de la misma, por entonces contaba yo con 6 años.

Resulta ser que por aquél entonces uno de mis amigos, un par de años mayor que yo, y su hermano, más o menos de mi edad, gustaban de jugar a interpretar sus escenas y personajes de películas favoritos. En una de tantas veces me invitaron a jugar con ellos y recreamos el abordaje de una nave, en la que venían un par de androides que eran perseguidos por un ser malvado con dificultades para respirar. Dicho juego nos llevó por toda la casa, de cuarto en cuarto, huyendo del malvado enemigo, escenificando batallas con “pistolas de rayos” y otras cosas por el estilo.

Algún tiempo después me invitaron nuevamente, pero esta ocasión a ver unas películas. Se trataba justamente del Episodio IV. Ellos tenían una copia de la trilogía, en formato BETA, eran de una família con cierto poder económico a diferencia mía. De allí es de donde había salido la inspiración para aquel juego tan divertido, y puedo decir que, desde entonces, mi vida no volvió a ser la misma.

SW_New_Hope_-_Beta_Video

Por aquel entonces llegaban a la TV abierta, Televisa, programas y caricaturas provenientes principalmente de los Estados Unidos que, después del inmenso éxito que había significado la trilogía de Star Wars, abordaban temas de aventuras en el espacio, en planetas distantes, o en futuros lejanos. Algunos de los que más recuerdo son: Capitán poder y los soldados del futuro (Captain Power and the Soldiers of the Future), V – Invasión Extraterrestre (V), Jayce y los guerreros rodantes (Jayce and the Wheeled Warriors), Los defensores de la Tierra (Defenders of the Earth), Voltron, Robotech (Versión gringa de Macross) y desde luego, mi favorito personal, Los halcones galácticos (Silverhawks).

silverhawks

Pasaron algunos años más y llegué a conocer la franquicia rival de Star Wars, que de hecho debieramos considerar como su antecesora: Star Trek. Mientras que Star Trek tiene que ver con el descubrimiento y la exploración, Star Wars está más enfocado a la aventura. En años posteriores conocí la relación entre ambos productos, la rivalidad entre los aficionados más extremos de cada una y demás detalles curiosos e interesantes.

Hacia finales de la década de los 90, cuando trabajé durante los últimos semestres de mi bachillerato, pude hacerme con una reproductora de VHS, cuando el DVD apenas estába iniciando su apogeo pero era todavía algo bastante costoso para la mayoría, y finalmente pude poner mis manos en la Trilogía Original de Star Wars, en una edición “de colección”. Ha sido uno de los grandes momentos del entretenimiento en mi vida, una especie de meta personal alcanzada.

Star_Wars_20_Aniversario_VHS

Así luce mi copia de la trilogía en VHS.

Despues de tantos años, pude volver a  ver la vida aparentemente ordinaria de Luke Skywalker al lado de su tio Owen y su tía Beru. Acompañarlo en medio del desierto, donde conocerá a su amigo y mentor Obi Wan Kennobi, un hermitaño y guerrero de tiempos pasados. Acompañarlos a Moss Eisley, donde conocerán a Chewbacca, el Wookiee, y al legendario y carismático contrabandista Han Solo.

Juntos saldrán de Tatooine en una misión, iniciada por R2D2 (conocido en México como: Arturito) y C3PO, para rescatar a la Princesa Leia de las garras de un villano hoy legendario: Darth Vader. Se enfrentarán al imperio, al que le ganarán una batalla. En el Sistema Dagobah, Luke se entrenará bajo la guía del sabio Yoda. Surgirá el amor y la traición en medio de las nubes, donde Luke descubrirá un terrible secreto.

Enfrentar la pérdida de otro amigo y una nueva revelación. Para finalmente encaminarse a otro extremos de la galaxia, en lo que será la confrontación final de los rebeldes contra el poderoso imperio. Angustia, desesperanza, valentía y la determinación de aceptar una verdad que llevará a Luke a sobreponerse al Lado Oscuro de La Fuerza y derrotar Al Emperador con la ayuda de un aliado inesperado.

Pobre semblanza de un cuento que ha entretenido a millones, lo admito. De entre esos millones de personas, muchos fueron sin duda inspirados por la creación de Lucas para incorporarse a actividades relacionadas con la ciencia y la tecnología y así tratar de convertir aquellas visiones en algo real y útil para nosotros. Inspiración que sin duda fue acentuada por la maravillosa música compuesta por John Williams, de entre la cual yo destaco 3 piezas: The Imperial March, The Asteroid Field y Hyperspace (Mi favorita).

Muy seguramente otros más decidieron dedicarse al cine, la literatura, la música, el arte y el entretenimento en general, para de esta manera rendir homenaje al trabajo de Lucas, o bien relatar sus propias historias, componer sus propias piezas musicales, para el deleite de las audiencias en todo el mundo.

A nivel personal, puedo decir que Star Wars sin duda marcó mi infancia, e inició mi afición por las historias que se desarrollan en planetas extraños o en medio de las estrellas. Que la música de Williams, igual o más que la de James Horner, definieron desde muy jóven mi gusto por las piezas orquestales. Gusto que luego sería reafirmado y expandido por compositores orientales como Yoko Kanno (La visión de Escaflowne), Nobuo Uematsu (Final Fantasy) y Yoko Shimomura (Legend of Mana), entre muchos otros.

En cuanto a videojuegos, uno de los que más recuerdo y aprecio todavía, de la era del Play Station, es el de Star Ocean: The Second Story; un RPG que también está ambientado en planetas y galaxias distantes, en el choque de culturas entre una variedad de especies y civilizaciones diferentes. Por supuesto que también he disfrutado de un par de juegos basados en la franquicia de Star Wars (Pero eso es tema para otra ocasión).

Recientemente he podido leer la Serie de la Fundación, de Isaac Asimov, y sin duda se siente la fuerte influencia que tuvo sobre el posterior trabajo de Lucas y su saga interestelar. Desde luego que esta saga se nutre también de otros elementos fantásticos, religiosos y mitológicos, sobre todo del concepto de La Búsqueda (The Quest), nada se crea en el vacío. Conocer las peripecias y los retos que tuvo que superar George lucas para traer su concepto, su producto, a esta realidad es otro de los tantos aspectos que rodean a Star Wars, y uno de los más fascinantes por cierto.

Asimov_Foundation_covers

Trilogía de La Fundación. I. Asimov.

Desde luego todo lo anterior fue antes de que George decidiera que era tiempo de “completar” su obra y de traer a la pantalla los inicios de su cuento, de su búsqueda entre las estrellas. Curioso e irónico ha sido ver como Lucas ha sido una suerte de versión real de su propio personaje, Anakin Skywalker/Darth Vader, al pasar de un idealista, un rebelde, a ser parte del sistema que en un principio le negó a la creación de su obra (Pero ese también es un tema para comentar en otra ocasión).

A lo largo de los años, muchos otros productos marcaron mi infancia, mi adolescencia y mi vida adulta. Historias y productos que he consumido y que en algo han contribuido para que sea quien soy el día de hoy. Pero, para mi, todo comenzó con ese juego de aventuras que les comentaba al inicio, con mis amigos de la infancia; y la saga de Star Wars fue y sigue siendo uno de los pilares de mi entretenimiento y, por qué no decirlo, de mi vida; llegando incluso a orientarme hacia la tecnología, que es como me gano mi sustento y patrocino mis diferentes gustos en la actualidad.

Pero es tiempo de hacer una pausa. La próxima semana continuaré comentando con ustedes algunos otros aspectos relacionados con esta saga. Con sus recientes desarrollos. Productos derivados y quizá, ¿Por qué no?, su futuro, que es justamente lo que inspiró esta publicación en primer lugar.

Star_Wars_Logo

PD: Gracias por acompañarme nuevamente. Suele decirse que recordar es vivir, y sin duda he vuelto a vivir varios momentos muy apreciados para mi. Espero, estimado lector, que quieras acompañarme la próxima semana con una nueva idea, una nueva reflexión entre las esttrellas. Hasta entonces.

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