El Desarrollo

Educación 2 (día 55).

La semana pasada compartí con ustedes algunas de mis impresiones sobre un tema muy importante para el futuro de este país : La instrucción académica de los más jóvenes. La semana pasada los tres temas principales fueron : La necesidad de capacitación y evaluación de los profesores, la responsabilidad compartida entre los profesores y los padres en el proceso “enseñanaza-aprendizaje”, y finalmente el mito de la “educación gratuita. En esta ocasión me propongo tocar algunos “comos” en este tema tan divertido.

Antes de continuar, quiero volver a compartir con ustedes un video que me agrada bastante, y que desde luego tiene que ver con el tema de hoy. El Dr. Michio Kaku es reconocido como Físico Teórico y Divulgador de la Ciencia en una muy buena parte del “Mundo Civilizado”. Hace un tiempo me llegó desde algún punto del “ciber-espacio” un video donde el Dr. Kaku habla de los “Años Peligrosos”, y con ello da a entender que el “problema educativo” no solo afecta a México, sino a la humanidad en general. Les recomiendo mucho verlo antes de continuar.

Esos “años peligrosos” son parte del tema que quiero platicar con ustedes. Resulta ser que el “sistema educativo” en México, como quizá en otras partes del mundo, ha sido tradicionalmente dividido en tres grandes blóques : Educación Básica, Educación Media-Superior y Educación Superior. Pienso yo que nuestro más grande problema se encuentra en los dos primeros. que de acuerdo a legislaciones recientes parecen estar a punto de volverse un solo bloque. Hasta hace poco la única parte “obligatoria” era la básica, pero ahora lo será también la media-superior.

Que genial que se piense que con el solo hecho de volverla obligatoria, casi en automático, se volverá una instrucción de mejor calidad, que genio y sapiencia de nuestros senadores y diputados. La realidad es que mientras los niños, jóvenes, y muchos adultos, que transitan por este sistema no entiendan el verdadero objetivo de adquirir una instrucción académica de calidad, que poco o nada tiene que ver con el hecho de “volverse rico”, casi cualquier esfuerzo estará destinado al fracaso.

Es en la educación básica, principalmente, donde “se destruye cada pequeña flor de curiosidad”. Cuando los profesores y todo ese maldito sistema de adoctrinamiento nos obliga a memorizar y repetir como pericos, o loros, o lo que sea, en lugar de responder a la pregunta fundamental de cualquier niño o niña saludable : ¿Por qué?, es cuando las cosas toman un giro casi fatídico hacia el desastre. Fechas y más fechas, datos y más datos, cosas inútiles trás cosas inútiles atiborrando nuestras mentes, aplastando nuestras preguntas, eso es lo que el mexicano entiende como “buena instrucción”, “instrucción de calidad”, convertir a sus hijos en enciclopedias con patas.

Temas que los más jóvenes no alcanzan a entender, y no porque no sean capaces de ello, sino porque la forma en como esos conocimientos son transmitidos tienen poco o nada que ver con sus inquietudes naturales y su vida cotidiana. Me parece un crimen el hecho de que se logre despertar una aversión, prácticamente odio, por cosas tan bellas, elementales y útiles como las Matemáticas y El Idioma o lenguaje, en nuestro caso el Español.

En México se supone que la educación primaria consta de seis años, desde que el menor cumple los seis y hasta los doce años. Seis años desperdiciados en la repetición inútil de fechas, de nombres, de eventos que muy poco impacto tienen en la mente de casi cualquier niño. Seis años que pudiesen ser aprovechados intruyendo y guiando, que no adoctrinando, a los pequeños y pequeñas en los principios básicos fundamentales de las matemáticas y del idioma, con calma y paciencia, pues como decía en la publicación pasada, este es un trabajo que solo podrán llevar a cabo aquellos que tienen una vocación, a toda prueba, por la transmisión del conocimiento.

Las matemáticas nos permiten desarrollar un pensamiento sistemático y metódico, esto nos permitirá afrontar las decisiones de cada día; las matemáticas también permiten desarrollar la habilidad de la “abstracción” que yo entiendo como capturar el mundo en nuestras mentes, habilidad fundamental para afrontar problemas más y más complejos y que requiere de una pequeña dosis de paciencia y creatividad, y una dosis realmente enorme de imaginación. Si ustedes lo piensan un poco, el solo concepto del “número uno” puede referirse a : un átomo, una molécula, una persona, una familia, una población, un país, un mundo, un universo … una realidad … un simple número puede englobar la “creación” entera … así de poderosos y maravillosos son estos conceptos, y ni hablemos de las operaciones o las formas que podemos asociar con ellos.

Si … esto de hecho pasa.

Por otra parte el estudio del idioma, el Español en nuestro caso, nos permite desarrollar un pensamiento estructurado. De manera similar a las matemáticas, muchos de los elementos básicos del idioma pueden ser combinados, siguiendo unas simples reglas, para formar estructuras tan bellas y complejas que invitan a seguir imaginando con los confines del universo, a describir y entender desde el pasado remoto hasta el futuro inalcanzable. La práctica de la escritura nos permite transmitir nuestras ideas, pensamientos, e incluso emociones a los demas, como ocurre por ejemplo en este BLOG entre ustedes y yo.

La lectura por otra parte, nos permite recibir esos mismos elementos desde otra mente hacia la nuestra, y esta transmisión no está limitada al espacio ni el tiempo. Escribiendo y leyendo podemos visitar sitios inimaginables, desde los más grande hasta lo más pequeños, ir de lo simple a lo complejo … así de poderosa es la palabra escrita, y si acaso conocen más de un idioma … ¿Que más podría decirles? … y sin embargo estas habilidades son tan poco valoradas y practicadas en nuestra nación que nadie puede llamarse a sorpresa por nuestro pobre desempeño.

Así pues, si en la instrucción básica solo nos ocupásemos de que los más jóvenes fuesen capaces de utilizar y entender los elementos y operaciones matemáticos fundamentales; los elementos que componen nuestro idioma, las reglas que permiten combinarlos; y las características básicas de cualquier texto y oración, no perderíamos ni un segundo de esos seis años; con ello allanando el camino para que sean capaces de continuar el desarrollo de las habilidades que les permitirán sobrevivir e incluso destacar, en un mundo tan demandante y competitivo como el actual, no podríamos darles mejor herencia.

Como ya me he extendido bastante en los dos elementos que considero fundamentales en la instrucción básica, me permito “simplificar” la secundaria y la media superior. Solo diré de estas dos etapas que, si hemos hecho un buen trabajo en la etapa básica, estoy convencido de que casi cualquier conocimiento que deseemos transmitirles después será asimilado y entendido sin demasiadas complicaciones.

Es en estas dos etapas donde se deberían de comenzar a perfilar los verdaderos intereses de los estudiantes, donde una adecuada “orientación vocacional” podría llevar a cada individuo al camino del éxito o al abismo infinito del fracaso. Cierto es que en estas dos etapas también tenemos que lidiar con la reorganización cerebral que supone la pubertad y la adolescencia, y debemos hallar la manera de que esta reorganización sea lo más indolora posible.

Ahora quiero tocar “muy por encima” el “nivel superior”. Aquí es donde tenemos el otro gran mito, la otra mentira pues, del sistema : El tener una licenciatura te hará mejor persona, mejor ciudadano, y te garantizará una vida mejor. Antes de continuar debemos recordar que “lo Doctor no quita lo pendejo”. El hecho de tener una licenciatura o cualquier otro grado académico no necesariamente te vuelve mejor nada, ni mucho menos te puede garantizar algo. Yo sostengo la idea de que la instrucción académica no es “el camino” sino “un camino”, uno de los tantos que nos permiten vivir en este mundo.

Aquellos que se deciden por este camino deberían saber que el tener un grado académico, en este caso me limitaré a “licenciatura”, no necesariamente te prepara para salir a desempeñarte en la “indústria”. Por ejemplo, el hecho de estudiar una ingeniería, no implica que vas a salir dominando tal o cual especialidad en una herramienta, o que saldrás con una u otra certificación, sino que entenderás los principios fundamentales de una cierta área de la técnica o la ciencia.

La “indústria” parece esperar de los ingenieros egresados universidades que dominen algún “lenguaje de programación” en particular; alguna herramienta de software; que posean alguna certificación en redes, o en equipo médico, o lo que sea. Tanto los estudiantes que esperan obtenerlas en una universidad, como la “indústria” que quisiera que las universidades le entregasen “mano de obra calificada” o “especializada”, están en un grán error. si ustedes revisan los planes de estúdio de muchas ingenierías, prácticamente ninguna incluye certificaciones o especializaciones en nada. Y así debería ser.

En el caso de otras disciplinas, como por ejemplo el “Derecho” o la “Medicina” las cuestiones son algo diferentes. Y aún así la “licenciatura” no necesariamente los califica para salir y “rifársela” en el “mundo real”. Ellos toman especialidades en una u otra área del derecho o la medicina, lo que implica que destinaran entre 2 y 6 años más a adquirir dicha especialidad. Así que, la “licenciatura” en una Universidad, como yo la entiendo, es solo el paso fundamental que indica que estamos listos para aprender de verdad, más de 20 años de instrucción, y apenas estamos listos para comenzar a aprender. La licenciatura no es el último paso, es solo el primero.

Si estas son las condiciones que esperan al final de una “licenciatura”, a los egresados de una universidad, entonces yo les pregunto : dependiendo del perfil y las aspiraciones de una persona ¿Debería pasar de 4 a 8 años dentro de una Universidad? , ¿No sería también conveniente que existiese la posibilidad de llegar a ser un “Técnico Superior”? , ¿Por qué la “indústria” parece despreciar a los técnicos superiores siendo que podrían ser los únicos que cumplen sus “expectativas”?. Yo sostengo la idea de que no todos necesitan un “Título Universitario” para salir adelante.

Debemos acabar con ese mito, la Universidad no tiene por que entregar especialistas en nada, no pienso que ese sea su papel. Si esta idea es medianamente correcta, en México hemos sobrevalorado el nivel universitario y despreciado a los técnicos especializados; y quizá con ello hemos minado, y seguimos haciéndolo, nuestro futuro y el de los más jóvenes. Cierto es que ante este pseudo-argumento, más de uno me llamaría “tecnócrata” y “simplista”, pero yo invito a los universitarios, licenciados, maestros y demás, a analizar si lo que están estudiando, o han estudiado, de veras les permite salir al “mundo real” y satisfacer lo que las empresas demanadn de nosotros. Lean la sección de “Anuncios clasificados” del periódico y veran a que me refiero.

Para terminar, y haciendo un resumen de este segundo escrito, que sigue siendo insuficiente lo sé, acerca del “Sistema Educativo” diré lo siguiente : Si el nivel básico de verdad lo és, pues deberíamos ocuparnos de eso, de transmitir las habilidades fundamentales, que yo digo y seguiré diciendo que son Español y Matemáticas, en lugar de tratar de volver enciclopedias con patas a nuestros niños. Al nivel secundaria y bachillerato, debemos utilizar las herramientas creadas en el nivel básico para comenzar a perfilar la formación de cada alumno. En particular a nivel bachillerato, una adecuada “orientación vocacional” puede hacer absolutamente toda la diferencia.

Finalmente, a nivel superior debemos comenzar a revalorar la “Educación Profesional Técnica”. Las Universidades, y no me refiero a “Icel” o alguna jalada similar pues no las considero tales, preparan a sus estudiantes para comenzar a aprender de verdad, para llegar a convertirse en investigadores y generar nuevo conocimiento, aunque tristemente en México la investigación científica sigue siendo mínima. Si de verdad desean “mano de obra calificada” pienso que deben buscarla en otra parte, por ejemplo los Institutos Técnicos Superiores, que hasta donde sé, casi no existen y de hecho muy pocos quieren estudiar allí pues no parecen capaces de entender su utilidad.

Este es uno de los escritos más extensos que he publicado hasta el momento. Quisiera tener algo más de bases para hablar con verdadero “conocimiento de causa” al respecto. Una opinión es solo eso, una opinión. Extensa y todo, pero una opinión. Como les comentaba la vez anterior, no espero que estén de acuerdo conmigo, pero si espero que esto que he escrito durante las últimas dos semanas los invite a formarse una opinión propia, y que una vez la tengan la compartan con familiares y amigos. Es un tema de la mayor importancia, de eso noles quepa duda alguna. Infórmense, platiquen y discutan, pues parece ser que este tema no es prioridad ni para los candidatos, ni para los profesores, ni mucho menos para el sistema controlado por “La Maestra”, y tenemos el paro en Oaxaca como muestra. Gracias por leer mis incoherencias, los espero el próximo miércoles.

PD : Tema amplio y complejo el que concluyo esta semana, tema en el que seguramente nos llevará años ponernos de acuerdo, y el tiempo no es algo que esté a nuestro favor, así que debemos comenzar ya. Les recuerdo que todas las imágenes y los elementos multimedia son propiedad de sus respectivos autores y que el próximo miércoles continuará esta serie. Hasta la Próxima.

Estándar

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s