Los inicios

Fé (día 20)

En esta ocasión, me propongo continuar con mi descripción muy personal de la zoociedad mexicana. Es probable que debiera de estar platicando sobre las “propuestas” de los suspirantes, pero como tales “propuestas” son inexistentes o risibles, y sigo firme en mi idea de que más allá de gobernantes, autoridades y demás, con una materia prima como la mexicana muy poco se puede hacer, veamos que logro dilucidar en esta ocasión.

En México no vale de nada la congruencia, esta cualidad es irrelevante para una muy buena parte de la población de este país. Me atrevo a insinuar que este desprecio por una cualidad que yo considero indispensable, no solo en un político o gobernante, sino en cualquier ser humano, viene de un hecho que está a la vista de todos, y por lo tanto es invisible : La población mexicana tiene mucha fé.

No es ningún secreto que una abrumadora mayoría de la población de este “bendito” país afirma pertenecer a la Iglesia Católica Apostólica Romana. Tampoco es ningún secreto que el concepto de la “” que este credo practica requiere de una sumisión y creencia incondicional. La fé no necesita pruebas. La fé no cuestiona, puesto que el objeto de fé es más grande, importante y trascendente que cualquier duda posible.

Esta característica de la población, por si misma, no pienso que sea mala, yo sostengo que todo ser humano requiere creer en algo, y no me parece necesario profesar alguna religión para “creer”; sin embargo, siendo el mexicano un pueblo más bien mal informado (ignorante pues), ha deformado, desde mi perspectiva, el concepto de la fé y lo aplica más allá de su ámbito de competencia que en este caso particular es la religión (y no solo la Catolica).

Bueno, y a todo esto: ¿que diablos tiene que ver la “Fé” con la congruencia? … desde mi perspectiva : Mucho. Como decía, la fé no requiere de prueba alguna para existir y no promueve el cuestionamiento de su objeto de culto; por lo tanto la deformación de este concepto, aplicado a las personas y la vida pública, implica que de hecho no importa la historia pasada de nada ni de nadie, solo importa el presente, y a veces ni siquiera eso. Los hecho no valen, solo las intenciones.

Así pues tenemos que si un delincuente, un estafador, un incompetente o lo que sea, dice que tiene la firme intención de hacer las cosas “diferentes” de ahora en “adelante”, el pueblo puede llegar a creerle. El “pueblo” cree, pues le tiene fé. Yo soy partidario de la idea : “… El hombre es la suma de sus acciones …” y estas acciones no se limitan al presente, desde luego tampoco al futuro, sino y sobre todo, al pasado.

Lo anterior es algo que, hasta donde puedo apreciar, muy pocas personas parecen capaces de entender, pues como decía : la fé no necesita pruebas. No importa si en el pasado fuiste un mal gobernante, un mal legislador, un mal jefe, un mal lider, tu afirmas que desde hoy serás diferente y yo “te creo“.

Pareciera ser que los políticos y gobernantes son conscientes de este hecho. Saben que sus “representados” o a quienes “gobiernan” no cuestionan, pues no saben como hacerlo (claro que también cabe la posibilidad de que yo les esté dando demasiado crédito). Así tenemos que un mismo personaje afirma en un momento dado ser de la corriente ideológica A, por que le conviene; en otro proclame pertenecer a B, o C, o cualquier otra letra, según las condiciones que vayan surgiendo y los posibles beneficios de la siguiente mentira.

Es un concepto muy padre eso de las “segundas oportunidades” y el “crédito a la palabra“, pero me parece bastante limitado, en especial si se aplica a la administración pública y el gobierno, donde las “buenas intenciones” no sirven para un carajo; solo los hechos, en especial los pasados, son relevantes. Hoy, muy pocos de los posibles votantes parecen preguntarse ¿Quién es este o esta que dice querer gobernarnos?, ¿Que ha hecho hasta ahora? y más importante aún ¿Por que?. Si revisamos y valoramos sus acciones hasta ahora ¿Que resultado obtenemos?, ¿Es positivo o negativo?.

No. Si El astroboy, Chepina o El Peje afirman que han cambiado, que esta vez si nos tomarán en cuenta, que esta vez si considerarán nuestras necesidades, que lucharán por un México mejor y más justo, les creerán. Si existe una congruencia entre lo que hoy afirman, y lo que han hecho en el pasado, es irrelevante para la gran mayoría de la zoociedad mexicana. Les darán el “voto de confianza” porque son galanes, porque son mujeres, porque son líderes carismáticos, porque les inspiran “fé” … …  ¿Y si fallan o no cumplen? … …  “Dios dirá“.

Si a esta característica de nuestro pueblo, le sumamos la que les describía la semana pasada, tenemos dos muy buenas herramientas que estos individuos utilizarán para tratar de vernos la cara, y para que buena parte del electorado se los permita. No me parece posible tratar siquiera de pensar en obtener un resultado positivo, de cualquier presente o futuro gobierno, con una población con tales características. De verdad quisiera “creer”, como tantos ingenuos lo hacen, que con el Mesías A o el B o el C todo será distinto; pero últimamente me cuesta mucho tener Fé.

PD : Otra visión absurda de la realidad, un pueblo que no cuestiona está condenado al fracaso. Les recuerdo que todas las imágenes y los elementos multimedia son propiedad de sus respectivos autores (Más del autor de El Bien y el Mal) , y que pueden encontrar otras publicaciones de esta “serie” bajo la categoria “Porqueriza 2012” o con la etiqueta “Elecciones2012“. Hasta la Próxima.

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