Caminos y Sueños

La Guarida.

La mañana había sido tranquila, aunque la madrugada no tanto. Entre la diversión y los pendientes Toño no había dormido lo que era debido, pero comenzaba a habituarse a que sus sueños duraran poco y que la gris realidad ocupara la mayor parte de su tiempo. Siempre había cosas nuevas que sentir y descubrir, o eso quería pensar él, pues ese era el motor que lo llevaba de la mano desde el alba hasta el ocaso.

Había asuntos que atender ese día, urgentes si es que deseaba conservar su herramienta de trabajo por algún tiempo más, así que más que un deseo era una necesidad apremiante. La rutina sería rota, había la oportunidad de dedicar el día a cuestiones diferentes de sus actividades cotidianas y estaba decidido a sacar el máximo provecho … a dejarse sorprender.

El transporte inició siendo el mismo de siempre mientras trataba de alejarse del sur y dirigirse hacía el poniente, donde esperaba encontrar los elementos necesarios para que su herramienta pudiera funcionar. Llegó a la arteria principal del fluido sanguíneo de la masa informe que se atrevía a calificar de hogar, y allí comenzaron esos pequeños detalles que hacen grande casi cualquier día, casi cualquiera.

Al tomar su tercer transporte del día se alegro bastante, venía prácticamente vacio, lo que era cada vez menos frecuente … genial. Durante los primeros minutos de trayecto notó otro hecho extraordinario: el flujo vehícular era constante. Esto que en general es tomado como poca cosa se convirtió en el segundo detalle del día, nuevamente un hecho que, de tan raro, parecía cosa de magia.

 Mientras su viaje discurría con tranquilidad, Toño comenzó a pensar en las posibilidades del día, que habían mejorado grandemente en los minutos pasados … y esperaba que al llegar a su destino siguieran siendo tan buenas como prometían. Una herramienta útil, que le había servido bien durante los últimos meses, requería ahora de algunas refacciones, esa era la razón de este viaje y esperaba poder encontrarlas una vez alcanzado su destino.

Esta misma herramienta quizá le brindaría la oportunidad de alcanzar nuevas metas, esas metas que tanto había soñado y que finalmente parecían estar a su alcance, por ello la importancia de esta pequeña travesía hacia lugares poco conocidos. Mientras los hechos de su presente y las perspectivas sobre el futuro ocupaban sus pensamientos, observaba la transición entre el populacho y los privilegiados a través de la ventana.

La magia no podía durar mucho y la realidad tan terca se presentaba nuevamente. Pero era necesario mantener una actitud diferente el día de hoy, era necesario tratar mantener la magia esta vez y dejó el incidente pasar. Finalmente esta etapa de su trayecto concluyó y Toño se dispuso a descender a las profundidades para continuar con rumbo a lo desconocido. El exterior era como lo recordaba, tan ordinario, poco agraciado y caótico como la última vez que estuvo allí.

La primera escalinata lo llevó un par de metros bajo la superficie, hacia donde podía comprar su medio de acceso; procedio entonces, junto a otros cientos de rostros irreconocibles, hacia el corazón de la bestia. Ya habá estado en varias ocasiones en ese mismo lugar, pero entonces no había tenido la necesidad de visitar la zona occidental y menos aún de hacerlo por este medio.

Esa sensación de aventura, ese enfrentamiento con lo “desconocido” era justamente lo que le hacía querer levantarse cada mañana. Una nueva escalinata lo llevo al lugar que bien conocia, pero era necesario ir más allá … así que tomo una tercera escalinata y se preparó para la aventura. ¿Cuantos metros habá descendido? realmente no lo sabía, pero era probable que se encontrara unos 30 metros bajo la tierra, y necesitaba descender aún más.

Descendió por una cuarta, y aún una quinta escalinata, más de 40 metros bajo la ciudad. Allí abajo era inevitable la prescencia de mercaderes y juglares, finalmente era su país, sin importar la profundidad que tuviera que alcanzar. Le parecía curiosa la naturalidad con que las masas vivían una experiencia que a él le parecia francamente extraordinaria … una sonrisa en su rostro y un brillo en su mirada lo mostraban a las claras.

Llegando finalmente al andén donde esperaría su siguiente transporte, la sonrisa en su rostro llegó incluso a ser ridícula; sin embargo el conjunto de rostros indistinguibles no mostraban sorpresa alguna, e incluso muchos mostraban franco fastidio. Esos curiosos aparatitos, que la mayoría portaban en sus manos, parecían abstraerlos de la maravilla que los rodeaba, que pena.

Cierto que el lugar no era precisamente bello, pero el hecho de imitar la experiencia de explorar las profundidades, justo como en esas historias donde había que llegar a la guarida de un feroz dragón, le parecía muy divertida. Y así, en este lugar prácticamente mágico, la mente de Toño volvio a su meta del día. Ahora se encontraba a unos cuantos minutos de alcanzar su destino, el viaje había sido largo y esperaba que valiese la pena.

Aún recordaba aquella experiencia, justo al otro lado de la ciudad, donde la inocencia y la realidad se habían encontrado por un breve pero devastador instante, esperaba que eso no se repitiera en esta ocasión … casí se podía sentir el aliento del dragón, se escuchaba su rugido … ese rugido que anunciaba el final… Había llegado el transporte que esperaba.

No sería una etapa muy agradable, muchas personas querían, necesitaban, abordar, pero eso era lo habitual. Masas de rostros entraban y salían en medio de un aparente caos. Toño entró y las puertas se cerraron trás de él. Mientras el trén se alejaba por el túnel, también lo hacía la sombra del dragón que casí había podido tocar; pero la magía que se había manifestado, por solo un instante, se negaba a marchar.

PD : Muchas gracias por acompañarnos a Toño y a mi en esta nueva aventura, espero haya sido de su agrado. Para aquellos interesados en conocer la experiencia anterior de nuestro protagonista, pueden pulsar este enlace. Les recuerdo que las imágenes y elementos multimedia son propiedad de sus respectivos autores [ ShadowDragon22 en DeviantArt ]. Hasta la próxima.

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2 thoughts on “La Guarida.

  1. yeah!!! ta chida…

    Siempre me han gustado este tipo de historias por lo cual conozco a personas que hacen lo mismo… uno de mis autores favoritos es Roberto G. Castañeda quien siempre trae relatos bastante buenos… te lo recomiendo… siempre tiene una página los días jueves en el Gráfico de el Universal… y aca te dejo un sitio para fanseses del Robert

    http://sogesi.blogspot.com/

    Saludos

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